AMASU-Apoyo a Madres Suecia
Principal
Jueves
Radio
Opiniones
En el camino
Presentación
Actividades
Actualidad
Historia
Universidad
Svenska

Ayuno por los presos políticos

Poner el cuerpo por la Libertad

Demetrio Iramain

El jueves 23 de diciembre, las Madres ayunaron durante doce horas en Plaza de Mayo, en reclamo de la libertad y el desprocesamiento de los presos políticos. el esfuerzo físicopor la abstinencia no les impidió, sin embargo, marchar alrededor de la Pirámide, como todos los jueves. Nueve Madres de la Asociación complieron la impactante medida, junto al acompañamiento de docentes y estudiantes de la universidad Popular. Asimismo, las Madres anunciaron que si no se obtienen respuestas favorables, en febrero redoblarán las medidas.

Ya había pasado otras veces. Por caso, cuando en la víspera de la caída del gobierno de fernando de la Rúa los presos políticos de La Tablada mantuvieron una huelga de hambre por tiempo indefinido, que duró mas de un mes, y las Madres los acompañaron con un ayuno solidario en la Universidad Popular. Aquella abstinencia se hizo puertas adentro de su sede, en el Auditorio. La protagonizaron las Madrs y el cuerpo docente de su Universidad. Con rigor de revolucionarias que se toman absolutamente en serio todo lo que hacen, las Madres permanecieron en el salón cubierto de colchones y ventiladores y pasaron varios días allí, inhibiéndose puntualmente de injerir cualquier otra cosa que no sea líquido. Ni miel para endulzar el mate cocido aceptaban. Turnándose entre ellas durante no pocas jornadas para mantener la medida, el ayuno de las Madres resultó impactante, mas allá del acostumbradopoco espacio que cosechó en los medios de comunicación de masas.
Ahora, igual. con severidad y disciplina militantes, las Madres dispusieron realizar un Ayuno Navideño en reclamo de la libertad de los presos políticos y el desprocesamiento de los más de 4000 luchadores enjuiciados. El lugar elegido para cumplimentar la protesta fue, esta vez, bien público: en Plena Plaza de Mayo y el día antes de Nochebuena las Madres decidieron ayunar desde las ocho de la mañana del jueves 23 de diciembre, hasta las ocho de lanoche del mismo día. A dos semanas de la Marcha de la Resistencia, ellas optaron por permanecer doce horas sin injerir sólidos, bajo el calor sofocante del inicio del verano y protegidas, únicamente, por una media sombra. Sólo gestionaron un baño químico, la presencia de un médico que las controle y no mas se preocuparon por citarse a las ocho menos cuarto de la mañana de eses jueves, para garantizar que quienes se plieguen al ayuno lo hagan desde el primer minuto y hasta el último. Nueve Madres se anotaron en la lista de participantes. Además, las ayunantes no se privaron de marchar alrededor de la pirámide a la hora del comienzo de su habitual movilización de todos los jueves. Ellas tienen entre 70 y 93 años de edad.

Es extraño y no debiera serlo. La práctica política más extendida indica que uno debe servirse de la militancia y no al revés; buscar privilegios "por izquierda"; sumarse a la lucha a cambio de alguna utilidad en el futuro o para conseguir "contactos". Seguramente la falta de treinta mil referentes éticos y revolucionarios, que debieran ser dirigentes en todas las mediaciones de la sociedad, ha producido este vacío moral. También la insultante política estatal de reparaciones económicas a los victimizados por la dictadura.

La disciplina de las Madres, en cambio, es exactamente a la inversa. "Para nosotras no queremos nada", sintetizan ellas cuando reflexionan acerca de tantos por qué que las recorren. Su pasión, su entereza, su seriedad, son, inicialmente, una conducta que mantienen hacia sí mismas. Primero se preocupan por convencerse al interior del movimiento de su propia sensatez y recién después, mucho después, muestran al mundo su ejemplo intachable. No les importa "figurar". Nada quieren aparentar sobre su lucha de todos los días. Dicen lo que piensan y no calculan si eso que dicen porque lo piensan les traerá, o no, rédito político. Si los sensatos logran comprender su ejemplo, bien, y si no, alpiste. Esa manera de ser de las Madres es otra de sus maneras de amar a sus hijos. A todos los hijos. Tal vez, la manera más terminante y clara de amarlos. La mas definitoria. como ese otro modo que demuestran cada vez que se atan el pañuelo blanco bajo el mentón: los están abrazando.

Web de Madres   Subir
Subir
AMASU - Apoyo a Madres de Plaza de Mayo - Suecia