Buenos
Aires, 10 de diciembre de 2004
Asociación
Madres de Plaza de Mayo
24ª
Marcha de la Resistencia
"Resistir
no es un delito, es la obligación de todos"
La
persistencia de las Madres
Tras veinticuatro horas seguidas de movilización en Plaza de Mayo,
las Madres cumplieron una nueva Marcha de la Resistencia. Ni el viento, ni la
lluvia, ni el frío de la madrugada o el sol abrasador del mediodía,
fueron suficientes para torcer la fuerza y la vitalidad de sus pañuelos
blancos. La Madres fueron convocadas por Kirchner cuando promediaba la Marcha
y le exigieron el compromiso del Estado en la atención de la alimentación,
la salud y la educación de los niños.
La Marcha de la Resistencia fue, otra vez, de quienes resisten. Enfrentó,
como todas las anteriores, la impunidad, la riqueza que mata de hambre, la represión,
los milicos, los cómplices de los milicos. Nadie levantó aquí
la figura de Alfonsín, ni sus Juicios sin justicia, ni su teoría
de los Dos Demonios. Fue una Marcha para no negociar. Para reivindicar a los que
lucharon sin retroceder. Para continuar avanzando hacia la conquista plena de
todas las libertades para el hombre y la mujer trabajadores. Para volver más
humanas las relaciones entre las personas; para liberarlas de la enajenación,
el egoísmo y la antihumanidad que las asolan. Para eso. Para seguir construyendo,
entre todos, el Socialismo del Hombre Nuevo, en una Patria grande, soberana y
justa, que empiece en la última esquina de sur americano y no acabe en
las fronteras nacionales, sino en el sol.
Como ya es costumbre, la Pirámide fue cubierta con las fotos de los desaparecidos.
Sin sus nombres, debajo de sus bellos rostros jóvenes para siempre, sólo
podía leerse una leyenda de vida, lucha y resistencia. En los alrededores
de la Plaza hubo largas banderolas con la inscripción RE-SIS-TIR
y tiras de pañuelos blancos con la consigna Resistir es combatir.
Minutos antes de las seis de la tarde del miércoles 8, una gruesa columna
comenzó a avanzar desde Perú y Avenida de Mayo. La encabezaban seiscientos
niños y adolescentes del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo,
llevando un vagón de tren infantil y una pancarta con la inscripción
Por un país para todos. Detrás de ellos iban las Madres,
una murga y más al fondo, la bandera del MTD Aníbal Verón.
Los agrupamientos políticos y sociales que convocaron a la Marcha fueron:
MTD Aníbal Verón, Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, Organizaciones
Libres del Pueblo, Movimiento Barrios de Pie, Comedor Los Pibes, Resumen Latinoamericano,
Proyecto Emancipación, MTD Evita, Movimiento Nacional Chicos del Pueblo,
Corriente Patria Libre, Partido Comunista Congreso Extraordinario, Federación
Tierra y Vivienda, y Movimiento Plátano.
A pesar de la lluvia y el viento, durante la noche hubo representaciones artísticas,
música, radio abierta y danzas afro, que se desarrollaron sin interrumpir
ni un minuto la continua marcha alrededor de la Pirámide.
Justo cuando se cumplió la hora número 24 de incesante movilización,
comenzó el acto de cierre, que abrió con dos números musicales.
Los periodistas Carlos Aznárez y Ricardo Hoorvath fueron los encargados
de la locución. El combo madrileño Elbicho (así, todo junto)
arrancó en primer término, interpretando apasionadas canciones que
fusionaron la música del pueblo andaluz, el flamenco, con el rock. Enseguida,
subió la agrupación musical venezolana y chavista Lloviznando Cantos,
que dedicó sus composiciones al Che y al pueblo bolivariano.
Hebe: Protesta con propuesta
Cuando subió al camión montado sobre el costado de la Plaza de Mayo
que da al Banco Nación, frente a la calle Reconquista, Hebe lo hizo acompañada
por una decena de compañeros de la Universidad Popular de las Madres. Cada
uno de ellos llevaba una bandera de Colombia insurgente, Venezuela Bolivariana,
Uruguay, el Movimiento Sin Tierra, Iraq, EZLN de México, Cuba. También
había una bandera de Argentina. El discurso de la Presidenta de la Asociación
Madres de Plaza de Mayo fue el siguiente: Queridos compañeros, esos
que estuvimos juntos las 24 horas, marchando y resistiendo. No es fácil
resistir tantos años, pero es como ver crecer a los hijos, siempre parece
poco. Y desde ahí, desde esa fuerza de las Madres que queremos ver crecer
libres a nuestros hijos, les hemos dedicado esta Marcha a los Chicos del Pueblo,
que son nuestros hijos, que no son de la calle, que es un orgullo para nosotros
lo que pasó ayer. Seiscientos pibes ingresaron a la Plaza. Donde estén
nuestros hijos seguramente verán cómo crece el proyecto con que
ellos soñaron. Ese proyecto donde todos debían comer.
Esta mañana, a las 12, nos recibió el señor Presidente.
Y estuvimos muy orgullosas de que nos haya llamado. Y le dijimos, Presidente,
el gobierno no se puede hacer a un lado. Mientras no hay trabajo los chicos no
comen, el Estado se tiene que hacer cargo de que todos los niños coman,
vayan a la escuela, se vistan, tengan educación y salud asegurados.
Y el señor Presidente dijo que lo va a hacer. Así que, ya abrimos
un camino. No sé cuántos días nos va a llevar, pero las Madres
somos muy insistentes y muy persistentes. Así que, seguro va a ser más
rápido de lo que pensamos.
Resistir es combatir, los pueblos que combatimos, los pueblos del Tercer
Mundo, los valientes iraquíes, esos compañeros que como los palestinos
ponen sus cuerpos ante los misiles del imperio. Pero imperios más grandes
se han caído y esperamos que desde aquí les lleguen todas las maldiciones
para que el imperio de Estados Unidos se haga pedazos y mierda y tenga que comer
basura como comemos nosotros.
Nuestros hijos soñaban con un país mejor. Y las Madres decimos
Protesta con propuesta. El que sólo protesta no sirve. Lo que
sirve es la propuesta para hacer un país mejor. El camino de la revolución
siempre está abierto. Quién dijo que en esta Plaza no se inició
la revolución alguna vez, cuando nuestros hijos la habitaron. Y qué
felices que eran. Y por eso somos felices las Madres, porque estamos haciendo
lo que ellos querían. Lenta pero inexorablemente estamos haciendo una Patria
diferente. Y las Madres hablamos pocas veces de Patria y hoy, por
primera vez, está nuestra bandera arriba del escenario. Porque vale la
pena tener bandera cuando hay un presidente que tiene tan buenos sentimientos.
Compañeros, vamos a marchar... No importan los trasnochados que silban,
que se traguen el silbido. Vamos a marchar hasta la Universidad de las Madres
porque ahí está el verdadero parlamento. No nos viene bien el parlamento
éste que hay. El parlamento está en nuestra Universidad, junto a
los profesores y los estudiantes, que están poniendo mucha fuerza para
que eso avance.
Estamos convencidas que Venezuela y Cuba, que son el faro que miramos con
tanta pasión, lo vamos a ver también junto a Uruguay, junto a Brasil
y junto nosotros, por supuesto, que tenemos la gran esperanza de transformar esto
que nos han entregado, que parece que no se pudiera arreglar. Pero cuando era
peor, cuando la dictadura más infame asoló este país, habitamos
esta Plaza y quedamos embarazadas para siempre de nuestros hijos. Y la habitamos
hace casi 28 años, cada jueves como el único y el mejor. Cada jueves
sintiendo que nuestros hijos están dentro nuestro. Cada jueves sintiendo
que los encontramos de verdad. Que hoy, aquí, no sólo en las fotos,
sino en cada uno que levanta una bandera, un puño, un grito, viven ellos.
Y viven felices porque dieron su vida hermosa, clara, joven, la entregaron, la
donaron, para que nosotros pudiéramos ser más felices. Y de verdad
que tenemos que sentirnos felices las Madres, de haber parido hijos tan brillantes
y tan valientes. ¡Vivan mis queridos y amados revolucionarios y guerrilleros!
Gracias.
Los Chicos del Pueblo
Antes que Hebe intervinieron los demás representantes. El primer turno
fue para el Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo. A ellos las Madres les
dedicaron el esfuerzo de la Marcha y el Movimiento respondió acudiendo
masivamente a la movilización. Seis niños y adolescentes con sus
voces sorprendidas y tímidas, leyeron por partes un texto breve aunque
rotundo. Entre otros pasajes, susurraron: No se cuiden de nosotros, sólo
estamos armados con nuestros juegos y nuestra ternura. Por eso hablamos y si no
nos escuchan, marchamos; sin trabajo para nuestros padres no hay una
infancia con dignidad posible; hoy estamos en un país del cual
no nos sentimos parte. El tramo más conmovedor quizás haya
sido aquel instante en que una niñita de no más de doce años
de edad, tal vez experta en desatar bolas de basura sin cortarse, hábil
para abrir la puerta de los taxis, recordó a nuestros compañeros
desaparecidos.
Entre los Chicos del Pueblo intercaló un mensaje el padre de uno de los
menores asesinados el 20 de octubre en la comisaría 1ª de Quilmes,
por el comisario Soria y doce oficiales a su cargo. Acompañado de su mujer
y un hijo de no más de tres años, señaló: Los
niños y jóvenes de nuestros barrios vienen siendo amenazados en
el derecho principal de cada persona: derecho a la vida y responsabilizó
por esta situación a agentes de la policía bonaerense.
Venezuela Bolivariana
A su turno, Freddy Balzán, embajador en Argentina de la República
Bolivariana de Venezuela, confesó su honor por la invitación de
las Madres y se mostró orgulloso por la actuación de Lloviznando
Cantos. Enseguida, evocó a un hermano revolucionario, un abogado
valiente bolivariano, Danilo Anderson, cruelmente asesinado hace algunos días
en nuestra Patria. No daremos un paso atrás, afirmó
el diplomático. También, Balzán recordó que hoy
es un día histórico porque estamos celebrando el 180 aniversario
de la batalla de Ayacucho y fustigó a quienes dicen que en Venezuela
no hay libertad de expresión. La SIP (Sociedad Interamericana de
Prensa) ha desatado una cruel etapa de terrorismo mediático para engañar
a nuestro pueblo. Ahora que acabamos de aprobar en nuestra Patria la Ley de Responsabilidad
Civil de Radio y Televisión, precisamente para que exista verdadera libertad
de prensa y verdadera libertad de opinión, como lo consagra la Constitución
Bolivariana aprobada en 1999, se nos quiere acusar de que estamos tratando de
imponer una ley mordaza. Pero en nuestro país no hay ley mordaza.
Amplio Uruguay
Carlos Aznárez fue quien presentó al enviado uruguayo. Dijo de él
que pertenecía al MLN Tupamaros, a la gente que estuvo con las armas
en la mano, que estuvo quince años en la cárcel, que salieron de
allí para armar el frente para todos, como decía Sendic. Entonces,
subió el diputado nacional por el Frente Amplio Juan Carlos Domínguez,
reelecto recientemente en su banca parlamentaria. De voz aguerrida, el oriental
narró el proceso que llevó al triunfo electoral de la izquierda
uruguaya, instó a la unidad del campo popular y analizó que nadie
debe pensar que en este proceso se entregan principios, ubicamos el momento preciso
para desarrollar nuestras fuerzas. Tabaré Vázquez será
un primer paso, que será celosamente custodiado. A este querido compañero
estaremos respirándole en la nuca para ayudarlo, pero, también,
para ubicarlo cuando no lleve las banderas por donde nuestro pueblo no quiere,
y debemos decirlo porque eso lo sentimos y es así, pronosticó
Domínguez.
Apenas finalizada la ronda de discursos, las Madres encabezaron una marcha
que recorrió la Avenida de Mayo. Con el último aliento y la fuerza
final de sus pies cansados, la columna desconcentró frente la sede de su
Universidad Popular, frente a la Plaza Congreso, ese parlamento propio donde tienen
voz todos los que luchan.